Descripción
Una madre que se ausenta con frecuencia y por largos lapsos, deja una herida emocional profunda y dolorosa, difícil de sanar.
Sentir el calor de una madre, su atención y su cariño al venir al mundo, es quizás una de las necesidades más grandes que un ser humano puede experimentar a lo largo de toda su vida.
Bert Hellinger señaló: “Querida mamá: Te tomo a ti, toda entera con lo bueno y con lo malo, lo tomo al precio entero que a ti te costó, y que a mi me cuesta, lo aprovecharé para alegría tuya, (en tu memoria). No habrá sido en vano. Lo sujeto firmemente y le doy la honra. Tú eres la grande y yo soy el pequeño. Tu das, yo tomo”. Bert Hellinger.
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